Tendencias educativas a veintitrés años del siglo XXI
- Robert Bonilla
- 18 dic 2023
- 3 min de lectura
La evolución del ser humano es inminente. Cada década o cada siglo destaca por introducir a la vida cotidiana nuevas formas y maneras de aprender a hacer las cosas, y en ese camino, se crean nuevas generaciones listas para enfrentar los cambios, incluso, sin haber llegado. El siglo XXI ya lleva veintitrés años cargados de tecnología y avances científicos. ¿Qué mejor manera de introducir a la humanidad en todo esto sino es por medio de la educación?
Se pensaría que la educación ha evolucionado igual de rápido que todas las demás áreas a la par de la tecnología, pero quizá, es una de las que más le ha costado tomar el ritmo tecnológico e involucrarlo beneficiosamente en el mundo de los estudiantes, cualquiera que sea su nivel educativo (preescolar, primaria, bachillerato, universidad). Esto sucede porque la educación no se adelanta al boom, sino que espera las tendencias y luego, aplica de a poco. Cuando se está aplicando un nuevo método o una nueva tendencia, surgen otras como opción, dejando obsoleto lo aplicado.
Hay que tener claro que mucho se involucra en el sistema educativo y que es difícil ver cómo funcionan las tendencias en pleno siglo XXI, cuando hay mucha más población, leyes, normas, y condiciones sociales, económicas, religiosas y culturales. Todo se mueve más rápido. Sin embargo, el año 2020 enfrentó a la educación así misma. La pandemia por Covid- 19 trajo consigo las nuevas vanguardias y mostró las nuevas cartas con las que instituciones, docentes y estudiantes van a marcarse como generación.
La primera tendencia aplicada, son las aulas colaborativas. Esta basa su aprendizaje en los grupos, en como a través de la organización de estos, los estudiantes logran cumplir con más peticiones dentro del aula e incrementan su autonomía, ya que no todo depende del docente, y las metas se trazan con ideales comunes.
La siguiente tendencia son las Apps y las “SuperApps”. Aunque estas se venían usando de a poco por ciertos canales específicos (como cursos de idiomas), la mayoría de instituciones educativas han creado sus propias aplicaciones para que los estudiantes obtengan varios servicios dentro de ella. Estas, facilitan el intercambio de información entre los implicados, la comunicación y la realización de trabajos, con la facilidad de ser llevadas y tenidas en los celulares.
La tercera tendencia tiene una mezcla: la “Machine learning” y la ciberseguridad. Si bien se puso de moda el aprendizaje automático, permitido por la inteligencia artificial, se tiene en cuenta la verificación estricta de identidad. Los estudiantes pueden interactuar con la tecnología de forma directa y crear algoritmos, al mismo tiempo que protegen su persona y los equipos que utilizan.
Otra tendencia, muy utilizada hoy en día, es la de introducir a los estudiantes en el metaverso y la realidad virtual. Dicho en otras palabras, “hace referencia a un mundo digital que coexiste de forma paralela con el mundo físico y en el que se pueden realizar numerosas acciones como trabajar, aprender o jugar a través de un avatar virtual que representa al ser humano que se encuentra detrás de la pantalla (Educación 3.0- 2023)”. Se hacen simulaciones a partir de fotografías o videos 360°.
Para terminar, una tendencia que está en su máximo furor e implementación, es la robótica y la programación. Los estudiantes, desde primaria, ya dejaron atrás la informática convencional y se están centrando en este lenguaje, que hoy en día es fuente de pensamiento lógico y crítico, ayudando a resolver problemas, a crear y reinventar, y a fomentar el acceso al mundo laboral.
Estas tendencias educativas son muestra clara de que el nuevo milenio desarrollo de manera consciente y rápida la tecnología, y la educación, aunque de forma lenta, le ha seguido los pasos. Cuando se hace referencia a la rapidez educativa, en este caso no se intenta mostrar si se está o no dando resultados, sino evidenciar que la implementación de dichas tendencias son un proceso de prueba, margen y error.
Lo que sí es bien sabido, es que la educación ya no puede despegarse de la implementación tecnológica, pues todo está siendo tecnología y ciencia. Se aprende, se crea y se trabaja a través de ello. Prepararse y estar atentos a las tendencias, debe ser una tarea de todos los involucrados en el proceso de enseñanza, para que así se logre mayor y mejor implementación.
Webgrafía:
Educación 3.0. Las tendencias educativas y tecnologías que marcarán el 2023. Colombia. 2023



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